Siempre me acuerdo de España, todos los días, mi familia, amigos, la comida, el clima, la gente....todo. Y hay días que lo echo más de menos que otros. Esos días recurres a cosas como tumbarte en el sofá con un té a ver una película de antena 3. Sí, una de esas películas que echan los fines de semana por la tarde después de comer y que enganchan con otra y con otra hasta las 9 de la noche. Cuya temática suele ser esposo que engaña a esposa y ésta se toma la justicia por su cuenta y lo envenena hasta matarlo, guaperas soltero que conoce a chica explosiva que está muy dolida por la muerte de su anterior novio en un trágico accidente de tráfico y la enamora, se casan, tienen hijos y muchísimo éxito en la vida, adolescente que sufre acoso escolar y ni sus padres ni profesores se enteran hasta que cae en la anorexia, niño que dejó de hablar cuando perdió a su padre pero que vuelve a sonreír cuando recibe un cachorro por navidad....
Ese tipo de películas con un guión pésimo y un doblaje aún peor pero que sin embargo me transportan al salón de mi casa con mi madre, unas mantas y el mantel de la mesa todavía puesto.

Pero lo cierto es que esas siestas nunca son profundas, porque en el caso de que llegue algún osado (ejemplo: hermano) y tenga intenciones de cambiar de canal, te despertarás y dirás con un intento de voz serena:
- ¡¡no cambies!! que estoy viendo la película.
- ¡pero si estás dormida!
- ¡no!, sólo he cerrado los ojos durante los anuncios
Y así es, porque estas películas para mentes privilegiadas se pueden seguir aunque te pierdas más de 40 minutos.
Como echo de menos esas tardes....que aunque intentes imitar aquí sólo puedes conseguir el ambiente del clima lluvioso.
Te echamos de menos entre las mantas. Bss.
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